¿Contracciones de Braxton Hicks o Parto Verdadero? Cómo Diferenciarlas

¿Contracciones de Braxton Hicks o Parto Verdadero? Cómo Diferenciarlas

May 6, 2025
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Rafael Ribeiro

Obstetrics and Gynecology

Las contracciones de Braxton Hicks son una parte natural del embarazo y ayudan a fortalecer los músculos del útero en preparación para el parto. Estas contracciones son muy comunes y suelen comenzar en el segundo o tercer trimestre.

La gran pregunta cuando sientes contracciones es: ¿Estoy de parto o no? Aquí te explicamos cómo diferenciarlas y qué hacer si estás experimentando contracciones de Braxton Hicks.

¿Aleatorias o con ritmo?

Las contracciones de Braxton Hicks ocurren de forma irregular, mientras que las contracciones del parto siguen un ritmo constante que se intensifica con el tiempo. Las contracciones verdaderas también se vuelven más frecuentes y más dolorosas. Llevar un registro del tiempo entre contracciones puede ayudarte a saber si son Braxton Hicks o si ya estás en labor de parto.

¿Sin dolor o con dolor?

Las contracciones de Braxton Hicks suelen ser indoloras. Causan molestias y se pueden sentir como cólicos menstruales leves. En cambio, las contracciones del parto sí son dolorosas, y ese dolor va aumentando con el tiempo. Las molestias por Braxton Hicks suelen aliviarse fácilmente, pero el dolor del parto no desaparece con nada.

Ubicación del dolor

Las contracciones de Braxton Hicks se sienten en la parte frontal del abdomen. No causan dolor en la espalda. Si estás entrando en parto, es común sentir molestias en las caderas, la parte baja de la espalda y el cuello del útero. El trabajo de parto comienza cuando los músculos del útero empujan al bebé hacia el hueso pélvico.

Síntomas físicos adicionales

El trabajo de parto puede venir acompañado de otros síntomas físicos. Por ejemplo, puede romperse la fuente (la bolsa de líquido amniótico), lo cual puede sentirse como un gran chorro de agua o solo unas gotas que fácilmente se confunden con orina. En algunas mujeres, no se siente nada.

El tapón mucoso, que sella la entrada del cuello uterino, también se cae a medida que el cuello se dilata. Este tapón parece un moco espeso y transparente, y es una señal de que el cuerpo se está preparando para el parto.

También es posible que haya un poco de sangrado al comenzar la dilatación. Esta cantidad de sangre es mucho menor que la de un período menstrual y es normal. Pero si ves más sangre de lo habitual, es señal de que debes ir al hospital.

Ninguno de estos síntomas físicos ocurre con las contracciones de Braxton Hicks.

Las contracciones de Braxton Hicks son normales

Todas las mujeres embarazadas experimentan contracciones de Braxton Hicks, aunque no todas las sienten. Es completamente normal no notarlas.

Lo más importante cuando tienes este tipo de contracciones es llevar un registro de su duración y frecuencia, anotar si hay dolor y cualquier otro síntoma físico. Así podrás saber si se trata de parto o no. Si confirmas que no es parto, te puedes evitar una visita innecesaria al hospital. Y si no estás segura, siempre puedes acudir a la unidad de maternidad. Allí, un médico o enfermero podrá examinarte y determinar si tu cuello uterino ya está dilatado.

Qué hacer para aliviar las contracciones de Braxton Hicks

Si crees que lo que sientes son contracciones de Braxton Hicks, puedes intentar lo siguiente:

  • Cambia de posición. Si estás sentada, acuéstate o muévete hasta encontrar una postura cómoda.
  • Aplica una almohadilla térmica.
  • Camina o haz ejercicio suave.
  • Hidrátate. Como cualquier músculo, el útero se puede contraer más cuando estás deshidratada.
  • Come un refrigerio. Los niveles bajos de azúcar en sangre pueden generar estrés, lo que a su vez puede provocar contracciones.
  • Toma acetaminofén. Este medicamento puede aliviar las contracciones de Braxton Hicks, pero no las del parto.

Tener contracciones de Braxton Hicks no significa que el parto esté por comenzar. Puedes tenerlas semanas o incluso meses antes del parto. Cuanto más observes los cambios en tu cuerpo durante el embarazo, mejor podrás distinguir lo que es normal para ti y lo que merece una consulta con tu médico.