8 formas sorprendentes de reducir el riesgo de cáncer

8 formas sorprendentes de reducir el riesgo de cáncer

September 27, 2022
0 Views
Amy I. Laughlin's profile picture

Amy I. Laughlin, MD

Breast Medical Oncology, High Risk and Cancer Genetics

No existe nada 100% seguro para evitar el cáncer. La regular naturaleza aleatoria de la enfermedad, que se presenta en más de 100 tipos diferentes, significa que todos estamos en riesgo.

Pero hay maneras de reducir ese riesgo. Algunos de ellas, dejar de fumar, por ejemplo, son obvias, pero hay algunos pasos menos conocidos que puede tomar para reducir su riesgo de padecer cáncer, en general, o tipos de cáncer específicos.

Evite el alcohol, o al menos beba con moderación

Es común ver que se debe moderar el consumo de alcohol cuando se trata de mantenerse saludable. En el caso del cáncer, está relacionado con la forma en que el cuerpo descompone el alcohol en una sustancia química llamada acetaldehído, que puede dañar su ADN. Cuando esto ocurre, el crecimiento celular anormal puede crear un tumor canceroso. Hay varias formas de cáncer asociadas con el consumo de alcohol, incluidas:

• Boca y garganta
• Órgano fonador (laringe)
• Esófago
• Colon y recto
• Hígado
• Mama (en mujeres)

Lo ideal sería no consumir alcohol. Pero si bebe, trate de limitarlo a una bebida al día o hasta siete bebidas en una semana. Y eso de una bebida preferida no es verdad. Los vinos, la cerveza y las bebidas espirituosas están vinculados a aumentar los riesgos de cáncer

Limite el trabajo por turnos

Uno de los problemas potenciales de trabajar en turnos nocturnos es que interrumpe el ritmo circadiano, que es el reloj interno de su cuerpo y el responsable de mantenerlo al día con las comidas y el sueño. Esto puede crear tensiones adicionales en su cuerpo, poniéndolo en un estado inflamatorio. Esto, a su vez, hace que sus células hagan más copias, lo que aumenta el riesgo de una mutación cancerosa.

Aún se debate el hecho de si el trabajo por turnos causa directamente cáncer o no, pero tiende a contribuir a otros factores de riesgo, como la obesidad, la mala nutrición y la falta de ejercicio.

Evite la carne frita o carbonizada

Cuando la carne se fríe o se cocina a altas temperaturas en la parrilla puede crear sustancias cancerígenas, aminas heterocíclicas (HCA) e hidrocarburos aromáticos policíclicos, vinculados a un mayor riesgo de cáncer. Este problema se agrava cuando la comida está bien cocida o carbonizada.

Una forma de mitigar esto es marinar la carne durante al menos 20 minutos antes de cocinarla, utilizando antioxidantes como el orégano, el perejil, el chile en polvo y el romero.

Levántese del sofá

Si bien los investigadores continúan discutiendo sobre el valor de varias vitaminas y suplementos para combatir el cáncer, todos ellos están de acuerdo en que el ejercicio no le caerá mal. Varias investigaciones han señalado varios beneficios potenciales, los cuales incluyen los siguientes:

• El ejercicio reduce los niveles de hormonas sexuales, incluido el estrógeno, que están relacionados con el cáncer de mama y de colon.
• La actividad física reduce la inflamación.
• Puede reforzar su sistema inmunitario.
• Cuando está activo, su sistema digestivo mueve los alimentos a través de su cuerpo más rápido, lo que disminuye la exposición a carcinógenos potenciales.

No se salte el café o el té de la mañana

Para los amantes del café y del té, esto seguramente es una buena noticia. El té negro, el té verde y el café son potentes antioxidantes. Esto va de la mano con la idea general de que los alimentos de colores intensos tienden a tener un alto contenido de antioxidantes.

Sin embargo, algo que se debe tener en cuenta es que cualquier beneficio a la salud puede verse contrarrestado si su bebida favorita incluye demasiada azúcar y crema. En su lugar, considere agregar cosas como canela, leche de almendras sin azúcar, chocolate negro derretido o extracto de vainilla para darle más sabor.

No olvide sus verduras

No existe límite alguno en cuanto a la cantidad de vegetales, incluidos el brócoli, el repollo, las espinacas y la calabaza. Las frutas también son buenas, incluidas las uvas rojas, los duraznos, las fresas y las naranjas. Todos estos son altos en el tipo de antioxidantes antiinflamatorios que aumentan las defensas de su cuerpo.

Además, evite intentar replicar el valor nutricional de estos alimentos tomando vitaminas o suplementos. Existe un debate en la comunidad médica sobre el valor de esos suplementos. Siempre es mejor comer la fruta fresca.

Coma frutos secos

Incluir nueces en su dieta puede ayudar a reducir su riesgo general de cáncer. Por ejemplo, las investigaciones han demostrado que los sobrevivientes de cáncer de colon que comen nueces con regularidad tienen un menor riesgo de que el cáncer regrese. Un estudio encontró que las personas que comían dos o más porciones a la semana mostraron una reducción del 57 por ciento en la mortalidad.

Los frutos secos incluyen almendras, nueces, avellanas, nueces de la india y nueces pecanas. El maní no se incluye en esta lista.

Evite el aumento de peso posmenopáusico

Evitar el aumento de peso después de la menopausia es una de las cosas más importantes que puede hacer para protegerse contra el cáncer de mama. La menopausia, que generalmente comienza alrededor de los 50 años, ocurre cuando los ovarios dejan de liberar óvulos.

Estos cambios van acompañados de un aumento general del peso corporal y un desplazamiento de la grasa hacia el abdomen. Ese tejido graso adicional aumenta los niveles de estrógeno y el riesgo de padecer cáncer de mama.