Desmintiendo 9 mitos sobre el reemplazo de articulaciones

Desmintiendo 9 mitos sobre el reemplazo de articulaciones

February 7, 2025
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Si el dolor en tus rodillas o caderas te impide disfrutar de la vida, es probable que estés buscando alivio desesperadamente. Tal vez ya probaste todos los tratamientos posibles —desde medicamentos hasta terapia física— sin obtener resultados.

Cada año, más de un millón de personas en los Estados Unidos optan por un reemplazo de rodilla o cadera. Para muchas, es la única forma de contrarrestar los efectos de la osteoartritis, una enfermedad degenerativa que desgasta lentamente el tejido de las articulaciones. Esta condición afecta a más de 32 millones de adultos (en su mayoría mayores) en el país.

Sin embargo, algunas personas dudan en considerar esta opción debido a ideas erróneas basadas en información antigua. A continuación, te compartimos los mitos más comunes y la verdad detrás de ellos:

  1. El dolor en la cadera o rodilla es parte normal del envejecimiento
    Esto pudo haber sido cierto hace 40 años. Hoy en día, no hay razón para aceptar el dolor crónico en las articulaciones como algo inevitable al envejecer. Es cierto que no te sentirás igual a los 70 u 80 años que a los 20, pero el dolor debilitante no es parte natural de la edad. Suele ser resultado del desgaste del cartílago o daño óseo. Reemplazar la articulación puede ayudar a contrarrestar los efectos de la artritis.
  2. Los reemplazos solo duran unos 10 años, así que hay que calcular bien cuándo hacerlo
    Antes esto era una preocupación válida. Sin embargo, los avances en los materiales plásticos utilizados en las prótesis han mejorado mucho en los últimos 15 años. Hoy en día, no es raro que un reemplazo articular dure 30 años o más.
  3. Se puede ser demasiado joven o demasiado mayor para un reemplazo articular
    Actualmente, la duración de las prótesis permite que personas más jóvenes no tengan que preocuparse por repetir el procedimiento cada 10 años. En personas mayores, lo que importa es su salud general y capacidad para tolerar la cirugía. Si eres activo y tu cuerpo puede manejar la operación, no hay razón para evitar el reemplazo, incluso si tienes más de 80 o 90 años.
  4. No podrás practicar deportes después de la cirugía
    Esto es falso en gran medida. Después del procedimiento, podrás disfrutar de una vida activa y practicar deportes como trotar, jugar pickleball, golf, andar en bicicleta, nadar o usar elípticas. Eso sí, deberás evitar actividades de alto impacto como correr intensamente, jugar baloncesto competitivo, tenis o fútbol.
  5. No podrás caminar durante semanas después de la cirugía
    Muchas personas se sorprenden al saber que podrán caminar unas horas después del procedimiento. Esto es gracias a técnicas quirúrgicas más avanzadas y cicatrices que sanan más rápido. Además, moverte pronto ayuda a tu recuperación. Claro, no estarás listo para correr al día siguiente. Durante tres a seis semanas estarás limitado mientras recuperas fuerza en la articulación.
  6. Tendrás que estar internado al menos una semana
    Este es un mito que quedó en el pasado. Antes, las cirugías de rodilla o cadera requerían anestesia general, podían causar pérdida de sangre y llevaban a largas estancias en el hospital. Hoy, muchos reemplazos se hacen de manera ambulatoria y los pacientes pueden regresar a casa el mismo día.
  7. No podrás hacerte una resonancia magnética (MRI) después del reemplazo
    Es natural preocuparse por tener piezas metálicas en el cuerpo cuando se usan imanes fuertes para crear imágenes. Pero los implantes actuales están hechos de metales compatibles con MRI, así que no hay peligro. Eso sí, es posible que activen detectores de metales en aeropuertos u otros lugares de seguridad.
  8. Puedes aumentar tu estatura con los reemplazos articulares
    Técnicamente es cierto. Al reemplazar ambas caderas, se puede modificar ligeramente la longitud de las piernas. Sin embargo, este tipo de cirugías no se hacen por razones estéticas.
  9. Me van a reemplazar toda la rodilla
    Cuando escuchan “reemplazo de rodilla”, muchos creen que se instalará una rodilla completamente nueva. En realidad, es más como un “recubrimiento” que reemplaza el tejido dañado. El procedimiento conserva los huesos, ligamentos y la rótula.