Depresión Infantil: Lo que los Padres Necesitan Saber
Gloria Chiang
Pediatric Psychology
Los niños de hoy en día están sometidos a mucho estrés, ya sea por cuestiones académicas, deportivas o de apariencia, y todo esto se magnifica a través de las redes sociales. Por eso no sorprende que alrededor del 20 por ciento de todos los adolescentes experimenten depresión. Sin embargo, menos de un tercio de los niños deprimidos reciben tratamiento por sus síntomas, y muchos padres pueden no darse cuenta de que sus hijos están sufriendo.
Señales de Depresión en Niños
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que causa que la tristeza y los síntomas relacionados sean más intensos o duren más tiempo de lo habitual después de un evento difícil. La depresión también puede ocurrir sin un evento desencadenante. Los niños pueden tener depresión si sus síntomas ocurren todos los días durante más de dos semanas. Algunas señales incluyen:
- Cambios en el sueño, la alimentación y el control de esfínteres (mojar la cama, tener más accidentes después de haber sido completamente entrenados para ir al baño).
- No querer hacer cosas que solían disfrutar.
- Sentirse triste, desesperado o irritable la mayor parte del tiempo.
- Tener dificultades para prestar atención.
- Sentirse sin valor, inútil o culpable.
- Cambios en la personalidad.
- Negarse a ir a la escuela o disminución de las calificaciones.
- Mostrar comportamiento de autolesión o autodestructivo.
La Academia Americana de Pediatría recomienda la detección universal de la depresión por parte de los proveedores de atención primaria para pacientes de 12 años en adelante durante sus visitas anuales de control.
Causas de la Depresión en Niños
No se sabe exactamente por qué algunos niños desarrollan depresión. Pueden intervenir muchos factores, incluyendo la biología y el temperamento. Algunos niños son más propensos a deprimirse cuando experimentan:
- Acoso, en persona y en línea.
- Dificultades para hacer amigos.
- Problemas con miembros de la familia.
- Problemas de aprendizaje, especialmente después de la pandemia.
- Trauma o estrés.
Tratamiento de Niños con Depresión
La buena noticia es que hay varios tratamientos efectivos para la depresión. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la psicoterapia interpersonal (IPT) han demostrado ser eficaces en el tratamiento de la depresión.
La TCC se basa en varios principios fundamentales, como:
- Los problemas psicológicos pueden estar influenciados por formas de pensar defectuosas o inútiles.
- Los problemas psicológicos pueden estar afectados por patrones de comportamiento aprendidos e inútiles.
- Las personas que sufren problemas psicológicos pueden aprender mejores formas de hacerles frente cambiando sus pensamientos y comportamientos para aliviar sus síntomas.
La IPT es una forma de psicoterapia que se centra en aliviar los síntomas depresivos mejorando el funcionamiento interpersonal. Busca cambiar los patrones de relación, así como abordar las dificultades en las relaciones que exacerban estos síntomas.
El tratamiento de la depresión también puede incluir un medicamento antidepresivo. Los posibles riesgos y beneficios de cualquier medicamento deben discutirse cuidadosamente con el médico de su hijo.
El Suicidio y los Niños
La depresión extrema puede llevar a un niño a pensar o planificar el suicidio. El suicidio está entre las principales causas de muerte entre las edades de 10 y 24 años. Muchas veces hay signos de advertencia, pero otras veces no los hay. Si le preocupa que su hijo corra riesgo de hacerse daño a sí mismo, debe llevarlo a un servicio de emergencia de inmediato.
Cómo los Padres Pueden Ayudar
Revise su propio comportamiento y asegúrese de regular sus emociones adecuadamente. Permita que su hijo lo vea modelar formas productivas de enfrentar la angustia para que puedan aprender.
Los padres deben hablar regularmente con sus hijos porque estos no siempre son sinceros acerca de lo que sienten. Si no quieren hablar, una estrategia es pedirles que escriban cómo se sienten. A los niños pequeños se les podría pedir que hagan un dibujo.
Recopilar información sobre el bienestar de su hijo debe extenderse a otras personas que conozcan a su hijo, como maestros, entrenadores y familiares. Los niños hablan con diferentes personas sobre diferentes cosas, por lo que los padres deben tratar de ponerse en contacto con ellos regularmente y luego tomar medidas para ayudar, si es necesario.